South American Music Conference 2008

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“Buenos Aires vuelve a ser electrónica!” decían afiches y publicidades, la ciudad volvió a ser electrónica y como! Estuve toda la semana esperando, imaginando, zapateando, llenandome los oídos con los Dj’s que sabía me iban a detonar la cabeza. Ya tenía el line-up, ya sabía que a pesar que habían 4 pistas, no me iba a mover de la Tangent, es que iba a escuchar techno del bueno y eso iba a sonar justo ahi. Franco Cinelli, Jonas Kopp, Paco Osuna, Matthew Dear A.K.A. Audion, Marco Carola y Adam Beyer. Ese era el programa marcado…y ya me dolían las piernas de imaginarlo😉

Llegamos a las 20hs (la fiesta había empezado a las 15hs) y estaba tocando Cinelli. Todavía no había mucha gente pero ya estaba sonando una linda música, bien minimalosa. Al rato arrancó Jonas Kopp y le empezó a subir los bajos a la fiesta, tocando un minimal techno viajero que me voló las chapas. Acá me dije: “Ya está, como va a estar esto!!”

A Paco Osuna nunca lo había curtido demasiado y no tenía grandes expectativa. Grave error. El español fué uno de los puntos altos de la noche, techno de verdad, un despelote, bien oscuro, la gente explotaba y el Paco le daba caña. Después de 2 horitas pinchando subió uno de los platos fuertes de la noche, Audion. A este sí que lo esperaba, estuve escuchando sus sets toda la semana y no defraudó. Tuvo que bajar un poco porque la pista había quedado allá arriba, lo que hizo que mucha gente se fuera a buscar vaya uno a saber qué a otra pista. Mejor para los que nos quedamos (más espacio para bailar). Arrancó con un tema con unas vocales medio africanas y unas percusiones de puta madre, y de ahí no paró. Demostró que es un virtuoso y dió cátedra.

Después del virtuosismo de este señor, tenía que venir el palo…y vino. Primero de la mano de Marco Carola, que subió la pista, nos hizo saltar, subió, bajó, subió, bajos potentes y piernas sufriendo. Y ahí vino el robot, como explicarlo, Adam Beyer es una máquina, no paró, no dió descanso, bajos constantes, rápidos, fuertes, las piernas no entendían nada…nunca entendieron.

Y así nos fuimos, con una sonrisa de oreja a oreja, a encarar el último escollo que quedaba entre la cama y nosotros, o sea encontrar un taxi en esa ciudad que tuviera ganas de trabajar y llevarnos a casa. Las piernas se quejaban, la cabeza no podía hacer más que agradecer…

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Algunos sets:

Jonas Kopp

Matthew Dear 1

Matthew Dear 2


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